Hoy falleció Constantino Carvallo y me chocó. Me chocó porque era una persona a la que empezaba a admirar. Porque nunca me perdía su columna de los sábados en La República, donde planteaba sus visión sobre nuestra maltrecha educación y planteaba soluciones para hacerla cada vez más justa. No lo conocí ni estudié en su colegio. Y debo decir que lo empecé a leer hace poco. Quizás por eso me ha chocado tanto. Porque se ha ido una persona a quien recién descubría y de quien creo que aún le faltaba mucho por dar. Espero que su temprana muerte no sea más que una "ilusión" y que el maestro siga vivo a través de sus lecciones, su obra y sus ideas. Desde aquí solo quiero decir… ¡Adios Carvallo!