El modelo productivo de la modernidad era un modelo basado en el mando vertical, con clara inspitación militar, era un reflejo de la estructura orgánica de cualquier ejército. Había un jefe al mando de un número determinado de departamentos, los cuales para comunicarse entre si, tenían que enviar comunicados que sólo podían darse en forma vertical, lo cual significaba tener que pasar por el jefe. Una organización poco flexible. A eso hay que sumarle que la decisión, plantemiento y diseño se concentraba en un departamento especializado. La mayoría de los trabajadores no tenían posibilidad de tomar decisiones sobre el producto final del trabajo que realizaban.
Esos dos puntos están siendo superados. El primero con la organización en redes permite uan estructura organizacional más flexible. Pero aún no permitía la participación de la mayoría de los trabajadores en la áreas claves del proceso productivo. Las emprezas aún no son de los trabajadores y más aún, estos siguen alienados con respecto al producto final de su trabajo. Su tarea se ve reducida a la reproducción repetitiva de una tarea determinada. Suelen ser poco más que un engranagre dentro del proceso productivo.
Por eso escribo esto. No porque la comunidad de Ubuntu haya resuelto el problema de la alieanación de los trabajadores en todo el mundo. Sino porque ha empezado a experimentar con una nueva forma de producción a la que llamaré participativa (asi como la democracia participativa) y que es posible poner en práctica gracias a las nuevas tecnologías de la información.
Esto no es nuevo. Desde sus inicios la producción de software libre fue bastante participativa. El modelo que se impuso fue el que Eric S. Raymond denominó como el "bazar". En este modelo, una persona se hace responsable de la producción de un programa el cual pública en un repositorio público. Programadores de todo el mundo pueden acceder al programa y modificarlo a su gusto, comunicando al responsable y a los demás programadores sus modificaciones. Con el tiempo suelen surgir comunidades específicas en torno a un programa, y aparecen líderes o personas respetadas dentro de esa comunidad por su mayor o menor participación el la creación de este. Se forma una comunidad meritocrática. El lider suele asumir el papel del "dictador benevolente", que no quiere decir otra cosa más que esa persona (en reconocimiento por ser el creador inicial de un programa) tiene la última palabra en caso de que la comunidad de programadores no llegue a un acuerdo.
Es de esta manera como se han formado comunidades de programadores en todo el mundo. Muchos de estos programadores jamás se han visto las caras, pero trabajan casi diariamente en la producciónd e un programa que va a tener como primeros beneficiados a ellos mismos, y luego al resto de la humanidad. La comunidad de Ubuntu no ha inventado nada nuevo. Lo que ha hecho ha sido facilitar la forma de comunicación. En ves de largas cadenas y listas de correos, se ha creado el sitio Launchpad.net donde cualquiera que desee colaborar puede suscribirse (yo tengo una cuenta aquí donde me he metido a colaborar con la traducción del Ubuntu al español y si puedo algún día, al quechua).
Pero lo que me motivo a escribir este artículo es la aparición de Ubuntu Brainstorm el cual es un sitio que abre la posibilidad de participación en la producción de este software a las personas con ningún conocimiento técnico. Aquí cualquier persona puede presentar una idea, una sugerencia, un pedido, demanda o exigencia; sobre cualquier aspecto del sistema operativo y sus programas. A diferencia de otras experiencias similares, como Dell IdeaStorm (de donde dicho sea de paso, salio la idea para que las PC de Dell vengan con Ubuntu instalado de fábrica), no es un mero recojo masivo de información en el que el equipo de producción de Ubuntu escoja las ideas que mejor la parescan, sino que la comunidad, asi como presenta ideas, puede comentar las otras, eligiendo finalmente la que será finalmente implementada en el software. Verdadera participación en la creación de un producto comunitario. Una experiencia que debería empezar a ser reproducida en otras áreas de la vida.

Mi nombre es Jorge Meneses (jorgejhms) y soy estudiante de sociología de la PUCP. Me considero a mi mismo políticamente de izquierda, aunque aún sigo preguntándome que significa eso exactamente. 

5









