He estado siguiendo con apasionada demencia las elecciones primarias en el imperio. De más está decir que su sistema electoral es de lo más complejo, y me la sensación de que no recoje directamente la voluntad popular. Pero este post no es para criticar el bicameralismo estadounidense sino para dar mi opinión del supermartes que más me ha llamado la atención.

¿Qué es lo que me importa tanto? Pues bueno, para ir defrente se debe a la aparición de un candidato sorprendete. Barack Husein Obama. El candidato del cambio. Este personaje, un afroamericano con un padre migrante (de kenia para ser precisos), ha sido el outsider dentro del sistema que esta causando un verdadero aluvión electoral. Hasta hace unos meses Clinton parecía como la única candidata viable, hasta que apereció este senador, casi un desconocido, que ha llegado a estar a punto de encabezar las preferencias de los demócratas. Obama ha prometido un cambio en la forma de hacer la política del imperio, eliminar los "lobbys" (ese sistema de corrupción por encima de la mesa), retirar a los EEUU de Irak, hacer una reforma migratoria más permisivas, instaurar un sistema universal de salud, etc. Y como candidato del cambio está convocando mayoritariamente a los jóvenes.

En este super martes, se esperaba que se desmarque un candidato demócrata. Usualmente luego de este día, la campaña quedaba decidida. Pero esta vez la cosa ha quedado demasiado pareja. Según los últimos resultados dados por la CNN, Clinton lleva 823 delegados y Obama 741. Pero si restamos a los superdelegados (las figuras del partido, cuyo "voto" no es definidos por estas elecciones primarias sino por su voluntad), Clintón tiene 630 delegados y Obama 635. Es decir, una pequeña ventaja, pero ya ventaja de Obama. Y como ha venido en subida, no es dificil pensar que Obama pueda voltear el partido.

Creo sinceramente que Obama es algo nuevo, algo que puede dar un refresco en los EEUU. Y creo que si gana, y creo que va a ganar, va a ser un refresco para el mundo. Los tiempos están cambiando cantaba Dylan en los 60, y parece que están volviendo a cambiar.