He quedado sorprendido con el giro que ha dado en estos días la huelga médica. Tras haberse llegado a un punto aparentemente muerto (el gobierno no aceptando ningún tipo de diálogo si no se paralizaba la huelga y los médicos anunciando que empezarían a dar de alta a los pacientes), se dieron una serie de declaraciones que han puesto de cabeza la situación.
Con la amenaza de dar de alta a los pacientes los médicos colocaron al gobierno contra la espada y la pared. Los reclamos de los médicos son justos, y la prepotencia de los funcionarios del estado había forzado a la radicalización de la protesta. Si el gobierno no transaba, sería claro que recaería en ellos la mayor responsabilidad, al no dar solución a las demandas de los galenos.
Pero la situación se invirtió la semana pasada. El gobierno propuso, a través del ministro de salud Hernán Garrido Leca, un tregua. Se pedia a los médicos que suspendieran la huelga por 24 hora para establecer una mesa de diálogo. Era obvio que el gobierno buscaba evitar el descalabro que significaría que se dieran de alta a los pacientes, y buscaba acabar con la huelga a como diera lugar. Los médicos tenían al gobierno en sus manos. Quizás no podrían haber obtenido todas sus demandas, pero sin duda no se irían con las manos vacias. Pero los médicos decidieron continuar con la huelga y no dar tregua…
Esa estrategia puede ser válida para el gremio de contrucción civil, pero el gremio de los médicos tiene una responsabilidad mayor, los pacientes. La misión de todo médico es velar por sus pacientes y al continuar con la huelga los colocan en una situación donde puede peligrar su vida. Ahora el gobierno tiene la batuta. Ahora ellos pueden decir que los médicos son insensibles y egoístas. Los médicos ahora lucharán contra el dedo acusador de la opinión pública y no saldrán muy bien librados de él. Y de seguro se verán obligados, tarde o temprano, a deponer la huelga y aceptar las condiciones que ponga el gobieno. En resumen, una muy mala decisión y una muy mala estrategia.

Mi nombre es Jorge Meneses (jorgejhms) y soy estudiante de sociología de la PUCP. Me considero a mi mismo políticamente de izquierda, aunque aún sigo preguntándome que significa eso exactamente. 

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